¿Has sufrido un infarto o una angina de pecho? Entonces necesitas rehabilitación cardíaca

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Las claves de esta técnica son ejercicio físico prescrito de manera individual, la detección y control de los factores que han llevado a la enfermedad, la atención psicológica y la información para el autocuidado.

La rehabilitación cardíaca es un programa de ejercicio supervisado, formación y ayuda psicológica en un centro hospitalario indicada para toda aquella persona que haya tenido un problema de corazón o que presente un riesgo elevado de tenerlo. Es especialmente importante a la hora de recuperar la calidad de vida de aquellas personas que han presentado un problema en sus arterias coronarias, como un infarto o una angina de pecho, y que padecen insuficiencia cardíaca, o bien tras una cirugía cardíaca.

La doctora Esther Merino, cardióloga y responsable de la Unidad de Rehabilitación Cardiaca del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, resalta que los problemas que sufren estos pacientes no son solo físicos, sino también psicológicos, lo que les lleva a mantener una vida cada vez más sedentaria, lo que, en vez de mejorar su patología, la empeora.

«Los objetivos de la rehabilitación cardiaca son la recuperación de un estado físico y mental saludable, así como la prevención de recaídas y evitar volver a enfermar del corazón en el futuro, corrigiendo aquellos factores que hayan podido llevar a la enfermedad. Hoy en día sabemos que las personas que realizaron un programa de rehabilitación cardiaca tienen menor riesgo de mortalidad y de presentar nuevamente un problema cardiaco que aquellas que no lo hacen», asegura la especialista de Quirónsalud.

Hoy se sabe que el ejercicio físico adecuado produce numerosos beneficios en la mayor parte de las enfermedades del corazón

La doctora Esther Merino recuerda también que hasta no hace mucho tiempo a los enfermos de corazón se les prohibía el ejercicio físico, si bien ahora se ha producido “un cambio radical” y gracias a la evolución en el conocimiento de la enfermedad cardíaca hoy en día se sabe que el ejercicio físico adecuado produce numerosos beneficios en la mayor parte de las enfermedades del corazón.

Además, esta la especialista defiende que el desarrollo tecnológico permite que durante las sesiones de ejercicio supervisado se pueda monitorizar a través de un electrocardiagrama el comportamiento del corazón de cada uno de los participantes, sin cables y de forma continua, con lo que estos están controlados en todo momento.

En qué consiste: tres meses de sesiones semanales

La experta de Quirónsalud Madrid enumera los cuatro pilares fundamentales de estos programas de rehabilitación cardíaca: el ejercicio físico prescrito de manera individual, la detección y control de los factores que han llevado a la enfermedad, la atención psicológica y la información para el autocuidado.

A juicio de la cardióloga, este último punto es básico, ya que el propio paciente es el mejor aliado, el más interesado en mejorar su salud. “Por eso, cuanta más información le demos, mejor sabrá cuidarse al entender por qué debe continuar sin fumar, comiendo de manera saludable, haciendo ejercicio habitualmente, tomando su medicación y acudiendo a sus revisiones médicas».

El número de sesiones de rehabilitación puede variar dependiendo del tipo de paciente.  Por lo general, la fase de rehabilitación ambulatoria comienza tras el alta hospitalaria y tiene una duración de dos a tres meses, con una periodicidad de entre uno y tres  días y horas por semana, detalla el doctor Luis Serratosa, jefe del Servicio de Medicina Deportiva de Quirónsalud Madrid.

Las claves de esta técnica son ejercicio físico, la detección y control de los factores que han llevado a la enfermedad, la atención psicológica y la información para el autocuidado

Ahora bien, este profesional precisa que en algunos pacientes, como aquellos que deben someterse a un procedimiento quirúrgico, la rehabilitación empieza incluso antes de la cirugía. “Sin embargo, no nos gusta referirnos a plazos ya que, en todos los casos, el objetivo es que el paciente cambie de estilo de vida y mantenga los hábitos adquiridos durante el programa de rehabilitación para el resto de su vida. Es esencial que el paciente comprenda que se trata de una parte fundamental de su tratamiento”, mantiene este experto en rehabilitación.

El doctor Serratosa también destaca la importancia del apoyo psicológico, ya que cuando la enfermedad afecta al corazón los pacientes por lo general tienen miedo de retomar su actividad normal (sexual, deportiva o laboral, entre otras), con el riesgo incluso de caer en un estado de depresión o de ansiedad. Por ello, este especialista cree firmemente en la utilidad de este tipo de programas: «Está demostrado que los pacientes que realizan un programa de rehabilitación cardiaca tienen menor mortalidad, menor riesgo de recaídas, acuden menos a consulta médica, reducen la medicación, mejoran su nivel de autoconfianza y estado de ánimo, y, probablemente lo más importante, mejoran su calidad de vida».

Es imprescindible un equipo multidisciplinar

El experto en rehabilitación de Quirónsalud recuerda que es fundamental que en la rehabilitación cardíaca el equipo de personas implicadas sea multidisciplinar, y, a ser posible, que integre a médicos especialistas en cardiología, rehabilitación física o medicina del deporte, así como en neumología, urología, endocrinología y nutrición, aparte de contar con psicólogos, enfermeros y fisioterapeutas. “Todos ellos deben colaborar de forma lo más estrecha posible para que el cambio sea duradero y con los mayores beneficios posibles”, defiende.

Precisamente, el programa de Rehabilitación Cardiaca del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid ha recibido la acreditación SEC Excelente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), un programa de calidad que mide, compara con estándares, audita y acredita unidades asistenciales. De esta forma, la acreditación ‘SEC Excelente’ representa un espaldarazo para esta unidad, en marcha desde el verano de 2018 y que ha tratado ya a más de 200 pacientes.

Concretamente, esta Unidad de Rehabilitación Cardiaca ofrece un programa de ejercicio supervisado, apoyo psicológico, y formación que ayuda a aquellos pacientes que han sufrido un infarto, que padecen insuficiencia cardiaca o que, tras una cirugía cardiaca, teman realizar actividad física por miedo a sufrir de nuevo otro incidente cardiaco o bien empeorar su estado.

“Los beneficios son muchos y el riesgo mínimo. Está demostrado que los pacientes que realizan un programa de rehabilitación cardiaca tienen menor mortalidad, menor riesgo de recaídas, acuden menos a consulta médica, reducen la medicación, mejoran su nivel de autoconfianza y estado de ánimo, y probablemente lo más importante, mejoran su calidad de vida”, agrega el doctor Serratosa.

Artículo originalmente publicado en Voz Pópuli

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